Cuando tenemos deseos que es mejor que nunca se cumplan...
Hoy, en el blog de Susana (por cierto, ¡¡¡que se ha hecho mayor!!! Chicas, no debemos perder la esperanza...) http://www.mireinoysufauna.blogspot.com/, aparecía un "reto": contestar a un test... Aquí os dejo mis respuesta, y la que tenga tiempo y ganas...
Le decía yo a Susana:
"Ésto del test es muy profundo, así que te lo voy a contestar en plan chorra (o no tanto..):
- Lo que te choca: Cualquier día que, recontando al acostarme, me de cuenta de que no me he tomado un vino / comido un bombón.
- Lo que te eriza: ver a Ana Obregón en la tele. Los pelos de punta...
- Lo que te excita: casi todo, soy de lo más facílón! Ya sabes, con cualquier cosita me apaño...
- Lo que te suelta: también facilón: a los 3 vinos tengo un desparpajo...
- Lo que te hace reir: (¿si digo otra vez los vinos pareceré alcohólica...?) esto... la crítica irónica-salvaje sin maldad, tomando UN CAFÉ (qué te creías!)
- Lo que te hace falta para ser feliz: ¿¿¿QUÉ INSINÚAS??? ¿¿Q no soy feliz??
- Lo que te hace llorar: Aquí, aún más facilona que en lo de la excitación.
- Lo que te da naúseas: aparte de la Obregón, últimamente me da naúseas casi todo lo que veo en la tele...
- Lo que te trae infelicidad: ¡¡¡QUE NO, JOÉ!!! Que ya te he dicho que soy feliz, ¡Y PUNTO!
- Lo que te lastima: el pantalón, que todavía me aprieta, después de las navidades...
- Lo que deseas: UY!!! Inconfesable
- Lo que temes que llegue: la hora de la verdad.
- Lo que no quieres perder: Mis amistades. Son estupendas (¡coño! que me estoy poniendo sincera y ñoña...). Que no, que en realidad son todas unas pedorras, pero hay que hacerles la pelota, ¿¿¿no???
- Lo que quieres alcanzar: PUes lo de todas: el 1,75. Y si puede ser con melenón rubio, pues mejor.
- La fecha que odio: el día después.
- La festividad que adoras: Mi cumple, soy una egocéntrica tremenda. Aunque la verdá, también me encantan los cumples de los demás, y encima no pago yo... Y las Navidades, las fiestas de fin de curso, el Domingo de cañas bendito... Ya sabes, que si hay vino...
- Una mentira que hayas dicho: Si te dijera ahora en todo lo que he mentido en el test (aparte de lo de la felicidad, que es obvio), no tendría gracia...
- Una nostalgia: ¿sólo una? Mmmmm... Es que no me decido..."
Y es que va a su rollo! De repente, ya es jueves! ¿cómo ha ocurrido? Si tengo todavía sueño del lunes atrasado!!!
De la subjetividad del tiempo no vamos a hablar ahora, bastantes chorradas se han dicho ya... Pero una cosa: es mentira eso de que cuando te lo pasas bien va muy deprisa, y que cuando lo pasas mal va muy lento... Mentira: ¡¡¡VA MUY DEPRISA SIEMPRE!!!
El recuerdo hace que lo bueno y lo malo sea igual, al menos en términos de tiempo. Todo pasó ya, todo fue muy rápido, anteayer parece que fue hace siglos... Y si lo "bueno" y lo "malo" son lo mismo en referencia al tiempo,... ¿no lo serán en algo más?
Lo peor que nos enseñaron nuestros padres (pobrecillos, con las ganas que tenían de enseñarnos cosas buenas...) era que había dos formas de comportarse, y solo dos: ser BUENOS y ser MALOS. Y estaba claro cuál era la única que les valía a ellos... Desde entonces, no hemos dejado de clasificarnos en esos términos.
Aquí es donde es importante recordar que "bueno" y "malo" viene a ser lo mismo en función del tiempo, la perspectiva, la circunstancia...
Cuesta asumirlo, pero es una realidad absoluta: No somos ni tan divinos ni tan malvados.
Ellas estaban tan tranquilas en su mar, con sus peces de colores y sus perlas regaladas. Con sus voces increíbles y esos cuerpazos de escándalo (¿alguien ha visto una sirena después de Navidad, a ver si también tienen 2-3 kilitos de más...?), melena de infarto... ¡Tan contentas!
Pero un buen día, se les ocurrió subir a cotillear a la superficie... Y al ver a los hombres (esos pedazo de marineros fornidos, claro... Si es que no se puede generalizar) caminando alegremente por la tierra, trabajando y disfrutando al sol, respirando aire puro, caminando por la orilla del mar y sobre sus barcos... Pues dijeron "¡¡¡nosotras también queremos piernas!!!".
Y así empezó todo...
Las sirenas querían esas piernas (largas, atléticas, divinas, a conjunto con el medio cuerpo que ya tenían), y las tuvieron... Lo que no sabían era que con las piernas venía incluído un kit-súper-woman, a saber: que con las piernas ésas tenían que ir a toda leche a trabajar por la mañana, hacer la compra en el huequito para el café, ir a la pelu o el masajista para estar estupenda siempre, usar minifalda para conseguir un ascenso, abrir y cerrar las piernas sin ton ni son (siendo criticada tanto por una cosa como por otra), subirse donde sea para limpiar la parte más alta de la cocina, hacer footing (hay que ser deportista!) y acompañar a cualquiera de la familia que se pusiese malo. Eso, sin nombrar aún el hecho de que, entre esas dos piernas, venía también incluído lo de ser MADRE... Sin comentarios, sólo señalar que el verdadero sufrimiento no es expulsar una bola de billar a través de la mirilla de la puerta.
Y así empezó todo...
Ahora todas las sirenas cederíamos nuestras melenas divinas, voces increíbles y cuerpos de escándalo para volver a tener nuestras colas, sumergirnos en el mar, y volver a ese estado de paz y armonía en el que no teníamos que demostrar nada, ni siquiera a nosotras mismas...