Jueves 24 de Julio, 13.15hrs. La Encanna me recoge con intención de irnos pa Pontevedra. Se nos frustran los planes y nos quedamos sin saber qué hacer. Ante la duda, opto por tomar unas cañas, que siempre me aclara el celebro. De camino a una terracita en Chueca, encontramos casualmente una agencia de Halcón Viajes. Entramos, y tras prometernos que los hombres malagueños son mu reguapos, salimos con un bono hotel pa 3 noches en Málaga. Los tíos de la agencia flipan, pero como se llevan comisión, nos tratan como si les pareciéramos normales. Pa celebrar que nos vamos al final (lo veíamos ya crudo), nos vamos a comer, y luego a cenar, y luego a bailar salsa y arrasamos por tó Madrí.
Viernes 25 de Julio, Santiago Apóstol. Con más sueño que vergüenza, salimos a las 9 de la mañana pa Málaga. Pillamos 2 atascos que yo aprovecho pa mear abriendo las 2 puertas del lao del copiloto (la Encanna ya había amenazao con sondarme...), y llegamos a Málaga a la hora del vermú. Bikini, vermú y playa hasta las 20hrs. Sorpresa: el hotel es divino pero está a tomal pol culo de la playa. Nos juntamos con la plebe en el autobús urbano, entre abuelas con escote pezonero y madres que llaman a sus hijos "gordo maricón de mierda". Mucha Choni suelta y mucha uña de los pies mejillonera. No he visto tanto tatuaje por metro cuadrao de playa en mi vida. Los chiringuitos dan miedo, pero tras la tercera cerveza nos da igual. La comida al final no nos da cagarrutis ni ná. Estamos en racha.
Viernes tarde-noche: nos ponemos rebonitas y nos vamos a cenar. Preguntamos ánde hay que ir a un tío del hotel, y nos indica de una forma que parece que nos lleva al barrio chino. Con más miedo que once viejas, conseguimos llegar al centro y accidentalmente encontramos un bar de tapeo divino. Nos ligamos al camarero, un cincuentón de buen ver (o un cuarentón cascao, no lo tengo claro...), que nos invita a los postres y chupitos. Bien cebadas, nos buscamos un sitio para bailar salsa y bajar las bombas de chocolate que nos han hecho meternos entre pecho y espalda. Llegamos al sitio. Si miras a cualquier tío más de lo que tardas en parpadear, te guiña el ojo y te dice que por 30€ te soluciona la noche. Salimos en un despiste de allí corriendo - literal - y sin poder terminarnos ni los mojitos, del miedo que daba la cosa. Entrada a una cervecería cualquiera, con música ochentera y hortera-fiesta-de-nochevieja. Por fin nos sentimos como en casa. Ligoteo con típicos malagueños cachondos con más labia que Fidel Castro. Resulta que somos las más guapas y simpáticas e inteligentes-macizas-estupendas y divinas de tó Málaga, y nosotras sin saberlo... Subidón de moral. Cachondeo, bailoteo y bebodrio hasta las tantas. Llegada al hotel sanas y salvassssssssss.
Sábado 26 de Julio: nos levantamos a las 11.30 por obligación, no sea que no nos hagan ni la cama. Desayuno, bus y playita. Cañas, playa, cañas, bañito, cañas, culo en la playa, cañas... y asín sucesivamente. Volvemos a cenar al mismo restaurante y el camarero hace como que no nos conoce. Nunca entenderé a los hombres, que dirían algunas. Finalmente, nos invita a unos chupitos (¿querría ligar con nosotras con la estrategia esa de hacerse el interesante...?). A pesar del fracaso de la noche anterior, nos atrevemos a ir a bailar a otro sitio que nos han recomendado en Benalmádena (tengo que replantearme qué tipo de amigas tengo). Éste sitio daba menos miedo, pero más risa. Al salir de allí tb huyendo, nos atacan unos 10.000 relaciones públicas de distintos garitos, intentando invitarnos a unas copas en sitios llenos de guiris súper-chuzos. Nos vamos a casa corriendo, corriendo, mientras golpeamos con periódicos enrollados a los RR.PP., que nos siguen suplicando que entremos pofavó.
Domingo 27 Julio: Remitirse al sábado 26, con la diferencia de que el mar tiene una capa de mierda de 2 dedos y que en vez de meter el culo en la playa, lo metemos en la ducha porque da ASCO PERO DE VERDÁ. La gente no es más guarra porque no se distinguirían de los cerdos y sería un follón (y los jamones perderían calidad, y entonces bajaría el turismo... Total: un lío). Nos vamos al hotel, la Encanna hace la maleta (yo ni la deshice, y de hecho se ha quedao en el coche ya pa ir directamente a Cái) y nos vamos de cañeteo y cenorra con los Malagueños del viernes (más vale lo malo conocido...), que nos hacen de guías y por fin conocemos sitios estupendos en Málaga sin tener que ir acohonás por la vida). En Málaga ponen las cañas fatal, pero nos llevan a un sitio que tienes tu propio grifo, y me doy cuenta de que "lo que bien se aprende nunca se olvida" (tropecientos años de camarera no podían haber caído en el olvido...). Lo pasamos divino y claro, nos dan las tantas.
Lunes 28 de Julio (parece que fue ayer...): Nos levantamos 2 hrs más tarde de lo previsto. La Encanna no llega al trabajo, y yo llego directa de la playa, con tierra en las orejas y sin sujetador. Total, un lío. El resto del día tengo tanto sueño que no recuerdo ná. Trabajé, creo. Total, tampoco tiene mucha importancia...
Martes 29 de Julio: no soy persona y sólo me quedan 4 días pa irme a Cái. ¿seré capaz de recuperarme? Por cierto, me he dao cuenta de que
tenemos mucha suerte. A mí estos hijos de puta no me joden las vacaciones ni me van a agriar el humor, pero ojalá los metieran a todos en un zulo y los dejaran allí hasta que se mataran unos a otros o se pudrieran joder qué asco. ¡¡¡que no vuelvo a leer las noticias, coño!!! Por lo menos, hasta después de las vacaciones...