Anoche estuve en el tanatorio de La Paz. Joder, joder... Por suerte esta vez no se me había muerto nadie a mí, sino que iba a acompañar a mi amiga María. Su madre había muerto por fin, después de un cáncer largo y de final infinito. Fue todo un descanso. Como yo tampoco conocía mucho a la mujer, la falta de afectación personal me permitió poder observar el ritual social que se da en estos lugares desde una perspectiva objetiva y fría.
Por supuesto, también recordé las veces en que sí me había tocado a mí. Tengo esos momentos como en una nube, sólo recuerdo mucha flojera y cansancio, y a veces mucha rabia ante los comentarios que me hacía la gente. Ayer comprendí por qué.
El problema parte de que la gente no soporta el silencio. No señor. Por eso se dicen tantas y tantas gilipolleces. Que en contextos habituales todavía son soportables, pero coño, en un tanatorio... Se está muy wapo callado. Que digo yo. Pero claro, a la gente el silencio se le hace incómodo, y entonces llegan frases como las siguientes:
- "Te acompaño en el sentimiento"--> Bueno, ésta es conocida por todos. Es el equivalente del "buenos días" del ascensor o el "Dígame" cuando coges el teléfono, lo malo es que aquí encima te besan y te ponen cara de pena de las de libro. A mí personalmente, me jode éste protocolo. Posible respuesta: "Mejor me acompañas al bar a tomar unas cañas, que lo del sentimiento es cosa mía" Y lo suyo es que paguen ellos, por cierto...
- "Ha sido lo mejor" o "Ya descansa"--> Ésto siempre te lo sueltan si el que ha muerto ha tenido una enfermedad previa, larga o no. Posible respuesta: "Todos sabemos que ha sido lo mejor, pero lo mejor, lo mejor, es QUE TE CALLES, que además nadie te ha preguntado. Y a ver si podemos descansar todos de una vez cuando acabes de decir gilipolleces".
- "¿Y cómo ha sido?" o "¿Ha sufrido mucho?"--> Frase que te sueltan a la primera de cambio después de las protocolarias, a no ser que consigas escabullirte después del primer achuchón y te evites la conversación siguiente. Posible respuesta: "¿cómo va a ser? Pues muriéndose, coño, como todo el mundo. Y tenemos el vídeo de la agonía, para que cada uno evalúe el sufrimiento según su propia escala subjetiva".
Hay muchas más, pero tampoco quiero cebarme... De mis varios momentos en tanatorios, sólo recuerdo 2 cosas que me ayudaron a encontrarme mejor. Hubo una persona, no demasiado cercana, que simplemente me abrazó muy fuerte y me dijo "Te quiero". Sin más. No se me olvidará en la vida. Y el otro gran momento-cafetería-tanatorio fue con mis amigas, que vinieron a verme y bajamos a tomar una coca-cola, y no sé cómo acabamos hablando de novios (pa variar), y de sexo (¡qué raro!), y una acabó contando el gatillazo de su novio después de una botella de JB... Nos dió un ataque de risa que se me saltaron hasta las lágrimas. A carcajada limpia. Toda la cafetería nos miraba entre alucinada e indignada. Fue genial, de verdad.
Lo que sí es digno de mención es la gran labor familiar que tienen los tanatorios. Con el rollo del velatorio, como son 24hrs, se aprovecha para un montón de cosas: presentación de nuevos novios en familia, invitaciones de boda, recuento de últimos divorcios, competiciones "a-ver-quién-tiene-más-dolores/penas",... y desfogue de histéricos varios que conocen al muerto de lejos, pero que les recuerda a "aquella vez que..." y que aprovechan para hacerse con el protagonismo del evento, "esmayos" incluídos. Total, que aquí cada uno va a su rollo, a cumplir y sentirse bien; y a veces queriendo hacerte sentir mejor te hunden en la más absoluta miseria y aislamiento. Un asco, vaya.
Bueno, y una vez desfogada toda mi ira contra el protocolo de la muerte... Voy a hacer una nueva propuesta de ritual (la crítica siempre tiene que ser constructiva!). Al menos, este será MI RITUAL, vamos, "PA CUANDO ME MUERA".
1. Prohibido rollo tanatorio. Que me guarden en cualquier sitio (frío, por favor, pa que no huela) las 24 hrs esas o las que sean necesarias.
2. Desde el momento de mi muerte hasta que me incineren, se hará una PEAZO DE FIESTA impresionante a la que acudirán todos los importantes de mi vida (por favor, dejad teléfono de contacto, que estoy diseñando una lista pa que se encargue la Encanna). Y ya sabéis: mucho vino, mucha cerveza, un par de jamones y a disfrutar!!! Música ochentera y bailoteo seguro.
3. Se trata de que todo el mundo disfrute, pueda hablar, recuerde anécdotas, se ría un montón y se conozca. Y que se cuenten unos a otros cosas buenas que yo les he contado de cada uno. Y que se lo pasen genial. Al terminar, todo el mundo podrá tomar un recuerdo alegre de mi casa (me veo a más de dos luchando a tirones por mis tangas... jajajjaa). Tengo tb un discursito de despedida escrito, que leerá la Encanna.
4. Cuando me saquen tós los órganos y me quemen y tó eso, mi "familia" (ya sabéis: la Encanna, la Antonia, la Manoli, y demás personajes además de mi madre y esas cosas) se harán un peazo viajecito a Cái (que financiaré yo, si es que no me lo he gastao tó antes de palmarla, que es lo más seguro...), y sin que les vea nadie, que ésto se multa me han dicho, arrojarán mis cenizas en mi playa, enfrente del chiringuito "Casa Paco", donde toda la vida... Eso sí, el plena puesta de sol. Arrojarán mis cenizas y una cerveza bien fría.
5. Y ya está. Mire usté qué fácil. Y sin gilipolleces ni frases hechas ni ná. Y lo más importante: CON ALEGRÍA!
Como calculo que me queda un montón pa morirme, si a alguien se le ocurre alguna cosilla que pueda mejorar mi idea, por favor, que me la comente. Y yo, por supuesto, admito plagios.