domingo 8 de marzo de 2009

Un pequeño adelanto...

Bueno, bueno, bueno....
Para daros un pequeño aperitivo, os contaré que llego a casa después de sobrevivir a un taxista loco que nos ha traído a 80 por las rotondas y pegado al culo del de alante a 140km/h por la autopista, después de un retraso de una hora esperando fuera del avión (respirando el congelado aire parisino) y sentarnos separadas gracias a nuestro gran amigo low-coast RYANAIR (su puta madre vuelve a volar con ellos, yo pago lo que haga falta).
Pero eso no es nada. Solamente la guinda del pastel... Os pongo solamente los guiones de todo lo que os tengo que contar:
- El viajecito de ida: me descompongo viva del calor que paso por hacer caso a todos los que me dijeron el terrible frío que hacía en París y llevar 4 capas de ropa, y monto una cola en el baño del avión que me río yo de las de subir en ascensor a la torre Eiffel.
- La llegada a la ciudad: solamente 1 hora y media de autobús.
- El "Hotel céntrico": SÓLO a 45 minutos en metro y 3 transbordos (y por fuera, parecía un puticlub, más que un hotel)
- La ansiada habitación. La última moda en París: el comedor-water...
- El "venga, sí, qué ilu, subimos a la Torre Eiffel andando". Los 600 y pico JODIDOS ESCALONES.
- La bajada en ascensor: Misión Imposible. El concepto de campo de concentración.
- El museo de Orsay. El porqué no debes comprar dentro, y sí en los puestos de enfrente.
- Gazapos varios. París-Roma: la Fontana de Trevi en los Jardines de Luxemburgo. Sí que nos cundía el viaje... El porqué la amoxicilina es MUCHO MÁS GORDA que un ibuprofeno. El Adiro 100: mucho más que un medicamento para la próstata.
- El Sena. Ventajas de tener el Manzanares al lao y no estar JODIDO DE FRÍO todo el rato.
- El metro. Ese lugar donde no existen las escaleras mecánicas.
- El Arco de Triunfo. Ir pa ná, es tontería.
- La cruda realidad: cuando las piernas ya no te permiten caminar más. Concepto de rozadura, llaga y carne viva. El culo, ese gran olvidado. DUELE. MUCHO.
- Segunda noche en la ansiada habitación. La manta extra: la confirmación de que, decididamente, prefiero dormir sola y helada el resto de mi vida.
- Despedida y cierre: llueve. Mucho. Misa en Notredame: concepto de TERROR. Comida: rascando las VISAs a toda costa. Nueva hora y media de viaje de vuelta.
El resto os lo adelanté al principio...
Prometo un parte de lo positivo en breve... O no...


5 comentarios:

A-B-C dijo...

¿depresión post-viaje?...
Me ha encantado el relato, así que espero con ansia el parte en positivo.

Alberto dijo...

Qúe hijos de puta los que te dijeron que hacía frío. Pero si París es como Málaga.
A ver lo positivo, hija, quejquetepasan unas cosas...

Alberto dijo...

Por cierto, la gente esa no te avisó de que te llevaras calzado cómodo?

Galako dijo...

jejeje, veo que te lo has pasado de miedo ;-) En muchas cosas me he sentido identificada de cuando estuve, lo del 'Hotel céntrico' es algo típico y el transporte público es de las cosas que menos me gustó, es lo que tiene ser una ciudad tan grande. Pero una visita a los Jardines de Luxemburgo bien vale la pena :-)

Besotes y re-bienvenida a los madriles !!

Anika dijo...

¡¡¡Nada de depresión post-viaje!!! ¡HOGAR, DULCE HOGAR! Estoy encantada con haber vuelto a la realidad, que será cruda, pero por lo menos ya sabes a lo que atenerte...

Sí, menuda me liaron los de los consejitos de los fríos.. mala gente... Y creo que el concepto "calzado cómodo" es incompatible con 13 horas caminando.


Y sí, la palabra es que me lo he pasado "de MIEDO"...

VIVA LA RUTINA!!!

:)